ASÍ GASTA LA IGLESIA EL DINERO PÚBLICO RECAUDADO POR EL IRPF

Parte de los 250 millones que recibe a través de la casilla de la X va a sueldos de curas y obispos, rehabilitar parroquias, financiación de medios de comunicación o pagar universidades privadas católicas. El PSOE pide fiscalizar la asignación del 0,7% del IRPF a la Iglesia católica. Los socialistas quieren que el Tribunal de Cuentas elabore un informe con periodicidad anual.

La religión es una fuente de poder y requiere de la vigilancia de la sociedad. Por eso el PSOE presentó la semana pasada en el Congreso una propuesta para que el Tribunal de Cuentas fiscalice y elabore un informe sobre el sistema de asignación tributaria a la Iglesia católica a través del 0,7% de la cuota del IRPF. Los socialistas han planteado esta propuesta tras conocerse que el programa de fiscalizaciones del tribunal para este año –aprobado en diciembre con el voto de los consejeros propuestos por el PP– deja fuera a la Iglesia católica.

Los consejeros propuestos por el PP rechazaron la petición de los vocales socialistas de incluir esta fiscalización, por lo que el PSOE, a través de su grupo parlamentario, la ha presentado en comisión. El diputado socialista Antonio Hurtado, que presentó la iniciativa, da por segura su aprobación porque la comparten Podemos y Ciudadanos. Una vez que el Congreso la apruebe, el Tribunal de Cuentas tiene que acatar el mandato de fiscalizar las cuentas de la Iglesia.

“La casilla de la Iglesia”, ha recordado el PSOE, “suma más de 1.240 millones entre 2010 y 2015”. El partido quiere un informe con periodicidad anual, “para que todo esté perfectamente controlado y auditado”, afirmó Hurtado, portavoz del PSOE en la comisión mixta para las relaciones con el Tribunal de Cuentas.

En la iniciativa se aduce que las Cortes, a través de dicha comisión, tienen la iniciativa para el ejercicio de la función fiscalizadora del Tribunal de Cuentas y que esta “se extiende al sometimiento de la actividad económico-financiera del sector público a los principios de legalidad, eficiencia y economía, en relación con la ejecución de los presupuestos de ingresos y gastos públicos”.

En consecuencia, los socialistas instan al Tribunal de Cuentas a que “incluya en su programa de fiscalizaciones para el año 2017 un informe de fiscalización de los dos últimos ejercicios liquidados sobre el sistema de asignación tributaria a la Iglesia católica a través del 0,7% de la cuota del IRPF”.

Salarios eclesiásticos

¿A qué se dedica el dinero del IRPF? Siempre según dicha memoria, a trece apartados, aunque el 81% de los recursos (199,7 millones de euros) se envían directamente a las diócesis “para la realización de sus actividades pastorales”. El sueldo medio de uno de los 19.000 sacerdotes españoles está en torno a los 900 euros al mes, en catorce mensualidades, mientras que el de un obispo asciende a unos 1.250 euros al mes.

Madrid es la diócesis más beneficiada, con más de 14 millones de euros, seguida por Valencia (8,7), Toledo (5,4) o Santiago de Compostela (5,2), mientas que el Arzobispado Castrense, con 129.000 euros, es el que menos recibe, aunque hay que añadir que, en este caso, el sueldo de sus sacerdotes es asumido por Defensa (los capellanes castrenses son personal militar a sueldo del Estado). Ibiza, Jaca, Menorca reciben menos de un millón de euros.

Seguridad Social, Cáritas, Universidades

El 19% restante de los recursos del IRPF (casi 52 millones), siempre según la Conferencia, se emplea en una docena de actividades. La más significativa es el “importe de las cotizaciones pagadas a la Seguridad Social por el conjunto de sacerdotes diocesanos”, que alcanzó los 16 millones de euros. Los sacerdotes españoles cotizan por el Salario Mínimo Interprofesional.

Aunque Cáritas y sus proyectos reciben otro tipo de financiación, tanto por la casilla de “otros fines” como por la financiación de sus actividades sociales y caritativas, una parte mínima del IRPF de la Iglesia católica, en concreto seis millones, también se dedica a “aportaciones extraordinarias” a las Cáritas diocesanas, en un gesto de la CEE durante la crisis que se ha mantenido.

También se incluiría en el IRPF una parte para la comunicación, en cuyo conglomerado está la televisión 13TV . La aportación a la cadena de la Conferencia Episcopal, 13TV, procede también de la partida Actividades pastorales nacionales. Seis millones de euros, el 80% del total de ese capítulo (7,7 millones de euros), va a parar a esta televisión, que tiene una audiencia del 2,4% (dato de febrero de 2016) y unas pérdidas anuales que rondan los 12 millones de euros, según las cuentas que ha depositado en el Registro Mercantil. Como dijo el responsable de las finanzas de la Conferencia: “Con ese dinero las diócesis atienden todas las obligaciones de la Iglesia(...) y algunas acciones pastorales estratégicas, desde una beatificación..., televisión o cualquier otro”. Bajo el epígrafe “Ayudas a distintos centros de formación”, la Iglesia dota 5,99 millones de euros, que se reparten a distintas facultades eclesiásticas, la Universidad Pontificia de Salamanca (propiedad de la Conferencia) y distintos colegios en Roma y Jerusalén.

Las “Campañas de Financiación de la Iglesia” superaron los 4,6 millones de euros, entre la campaña de la Asignación Tributaria (3,6) y el Día de la Iglesia Diocesana (1,02). La “Rehabilitación y construcción de templos” se lleva 4,58 millones de euros de la X de la Iglesia, mientras que "el funcionamiento de la estructura de la Conferencia Episcopal" suma otros 2,6 millones de euros.

El dinero de la Renta también se dedica, aunque en menor medida, a financiar “actividades pastorales en el extranjero” (1,27 millones de euros), y la Conferencia de Religiosos (Confer) apenas recibe un millón de euros, siempre según esta memoria. Los últimos epígrafes se dedican a un mínimo fondo para "Insularidad", que cobran las diócesis de Canarias, Tenerife, Mallorca, Menorca, Ibiza, Málaga (por Melilla) y Cádiz (por Ceuta), de medio millón de euros, y la "Aportación a instituciones de la Santa Sede, que no alcanza el medio millón de euros. Después del reparto, los obispos obtuvieron un superávit de 4,8 millones de euros, que se aplicaron al denominado “Fondo de Estabilización del Sistema”.

Otras vías de financiación

Los 251 millones recaudados por la Iglesia vía IRPF no son, ni mucho menos, todo el dinero que la institución recibe anualmente de fondos públicos. Un informe de la organización Europa Laica hizo una estimación que elevó esa cantidad hasta los 11.000 millones de euros en distintos conceptos, que van desde los conciertos a los colegios católicos a la financiación de centros sanitarios, sociales o militares gestionados por la Iglesia.

Ese cálculo incluye las exenciones fiscales como en el caso del IBI valoradas en 3.000 millones al año, 4.600 millones para pagar a los 16.000 profesores de Religión y los conciertos con los centros religiosos, 3.200 millones para dispensarios y centros para transeúntes, como hospitales y centros de salud dirigidos por órdenes religiosas, y otros 500 millones para la conservación del patrimonio artístico propiedad de la Iglesia, entre otros.

El IRPF es el 23% de lo que recauda

El dinero del IRPF solo supone el 23,5% del presupuesto de las diócesis españolas, según se afirma en la memoria, que coloca a las “aportaciones directas y voluntarias de los fieles” como su principal fuente de financiación, en torno a un 37% (unos 350 millones de euros que, recordemos, no se declaran al considerarse donativos). Otro 21% (240 millones) se engloba bajo el término “Otros ingresos corrientes”, que no se estipula, como tampoco el 11% (unos 110 millones de euros) que sale de “Ingresos por patrimonio y otras actividades", otro 6% llamado "Ingresos extraordinarios” (que suele tratarse de herencias) y un 2% de “Necesidades de financiación” (tampoco explicitadas).

организации и предприятия предприятия ярославля.