Retos de las élites mundiales en el Davos de 2015

El radicalismo islámico no figuraba entre ellos, pero su golpe en Francia y la presencia de Hollande y 40 jefes de Estado y de Gobierno le dieron un protagonismo no deseado. La percepción del riesgo para las elites es fundamentalmente de impacto económico y se necesita una visión más social. El presidente de este club, Klaus Schwab, reclama la restauración de la confianza en la globalización. El cocinero Joan Roca fue el invitado gastronómico más significativo.

El poder económico mundial se vistió de intelectualidad en la cita anual de Davos. El World Economic Forum sustentado por un millar de empresas multinacionales, entre ellas las españolas Acciona, Banco Santander, Iberdrola y Telefónica, anunció la presencia de 40 jefes de Estado y de Gobierno, además de otros 2.500 miembros de la elite económica, emprendedores, y destacados representantes de la sociedad civil, religiosa, cultural y académica. Todo un récord de asistencia.

Klaus Schwab, el presidente y fundador de este tinglado, amante ideológicamente de un mundo en el que el mercado global sea el rey, insiste en que el WEF está al servicio de la cooperación público-privada, la que considera más necesaria y vital que nunca, a pesar de las crecientes críticas hacia este modelo. Es por ello, que Schwab confía en que el encuentro de este año en Davos es el comienzo de la restauración de “la confianza global”, es decir del fenómeno de la globalización, un mundo sin fronteras para los negocios.

Asistentes

Otro año más, las grandes fortunas mundiales y algunos de los nombres más influyentes de la economía internacional se dieron cita en el Foro Económico Mundial, en la localidad suiza de Davos. La mayor parte de ellos coincide en afirmar que el entorno de tipos bajos se mantendrá al menos hasta finales de este año o principios dle siguiente.

Acudieron más de 40 jefes de Estado y de Gobierno, como la canciller alemana, Angela Merkel; el presidente francés, François Hollande; el primer ministro italiano, Matteo Renzi; el primer ministro chino, Li Keqiang; el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, y el primer ministro de Turquía, Ahmet Davutoglu.

Además participaron más de 1.500 líderes del mundo de la economía y la empresa, como la presidenta de Banco Santander, Ana Botín; el presidente de BBVA, Francisco González; el presidente de Google, Eric Schmidt; el presidente del Grupo Alibaba, Jack Ma Yun, o Bill Gates, presidente de la Fundación Bill y Melinda Gates. También intervinieron el presidente de la compañía española de suministro energético Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, reclamó hoy una política y regulación estables en Europa para atraer a los inversores hacia el sector eléctrico. En su discurso titulado El nuevo contexto energético, Sánchez Galán dijo que “la única manera de movilizar los ingentes recursos económicos necesarios es diseñar planificaciones energéticas bien orientadas”.

En representación del Gobierno español acudió el ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, para participar en una mesa sobre Europa, donde intervinieron a su vez, el ministro de Finanzas británico, George Osborne; el alemán, Wolfgang Schäuble; el presidente del Banco de Italia, Ignacio Visco, y el financiero George Soros.

No fue 2015 un mal año para los grandes milmillonarios. Los más ricos del planeta añadieron 92.000 millones de dólares a sus fortunas, según los datos del Bloomberg Billionaires Index, un ranking que recoge las 400 personas con más capital.

El nuevo contexto global

El eslogan elegido para este encuentro plutocrático en las montañas suizas de Davos es “El nuevo contexto global”, que consiste en diez retos que afronta el mundo: Medioambiente y escasez de recursos; capital humano y habilidades para el empleo; igualdad de género; inversión a largo plazo, infraestructuras y desarrollo; seguridad alimentaria y agricultura; comercio internacional e inversión; futuro de internet; crimen internacional y anticorrupción; inclusión social y futuro de los sistemas financieros. Asuntos de actualidad, como la escalada de los conflictos geopolíticos (Ucrania y otros), pandemias como la del Ebola y la transición energética figuran también en la agenda. El radicalismo islámico fue tratado, pero no figuraba en la agenda de Davos, lo que demuestra la deficiente prospectiva del think tank en los asuntos alejados del núcleo económico.

El informe que WEF hace todos los años sobre Riesgos Globales, a través de encuestas con las elites que conforman el club, diferencia en el riesgo su probabilidad y el impacto. En un vistazo a los detectados entre 2007 y 2014 hay que destacar que en los tres últimos años la desigualdad (disparidad de ingresos) ha ocupado en la cita de Davos el primer lugar en cuanto al riesgo probable, pero en ningún caso lo hace en términos de impacto, donde han sido los riesgos de una crisis financiera y de deuda los más temidos.

La inestabilidad en Oriente Medio y los Estados Fallidos sí preocuban en el año 2008, pero luego nunca aparecieron entre los cinco primeros. Otros asuntos que hoy preocupan, como el aterrizaje de la economía china, fueron protagonistas en 2009 y 2010. Si observamos los grandes riesgos probables citados el año pasado, todos son una realidad, pero sin excesivo impacto. Los cinco probables por orden de mayor a menor eran: Desigualdad, Catástrofes por tiempo extremo, Desempleo y subempleo, Cambio climático y Ciberataques. En cuanto a impacto se temía de más a menos las Crisis de deuda, el Cambio climático y problemas por el agua (se supone que el impacto es sobre la cuenta de resultados, impuestos y otros), Desempleo y Ruptura de infraestructuras vitales para el flujo de información.

Las elites tenían como principales riesgos en el cuatrienio 2007-2010 el hundimiento del precio de los activos, que ocupó la primera plaza los cuatro años, la marcha atrás en la globalización, la subida del precio del petróleo y la economía china, las enfermedades crónicas y las crisis presupuestarias. El sueño de la globalización política, por la que se apostó en Davos con el apoyo, entre otros, a las primaveras árabes, se ha comprobado que es irrealizable a medio plazo. La globalización económica ha generado más desigualdad en el mundo desarrollado, donde está siendo cuestionada. En Europa y Estados Unidos ya son una realidad los movimientos que exigen poner la política y lo social por encima de los intereses económicos de inversores y acreedores.

La denuncia de Oxfam Internacional en el Foro Económico Mundial-donde asistió como invitada, representada por su directora, Winnie Byanyima- le permitió mandar un mensaje contundente sobre la necesidad de atajar la creciente desigualdad entre ricos y pobres a un gran número de líderes, tanto de gobiernos como del mundo corporativo, y aportar sus recomendaciones. Natalia Alonso, directora de la Oficina de Oxfam Internacional ante la Unión Europea, explicó la estrategia para convencer a los poderosos. Fruto de su presión es un Tratado de Comercio de Armas (TCA) a nivel internacional, que entró en vigor en diciembre pasado. Sus acciones han servido también para que tanto Coca-Cola como PepsiCo se comprometan a adoptar una política de “tolerancia cero” ante el acaparamiento de tierras en su cadena de suministro.

Joan Roca, participó en el Foro Económico Mundial.

El sábado 24 de enero, Joan Roca participó en un debate sobre alimentación y medicina encuentro, concebido como un encuentro paralelo a la celebración en la ciudad suiza del Foro Económico Mundial (WEF). El objetivo de estas mesas paralelas es “tender puentes con artistas que contribuyan a mejorar el estado del mundo” en sus distintas disciplinas, según ha explicado BBVA en un comunicado. El pasado noviembre, el cocinero ya había participado en la cita del WEF en Dubai.

Además, Roca participó en una cena que reunía a otros líderes culturales mundiales bajo el lema ‘El arte del liderazgo’. En la cita de Davos, el cocinero compartió experiencias con personalidades de diferentes disciplinas artísticas (desde el músico y productor Peter Gabriel; a la actriz y poetisa Sarah Jones, el cantante Andrea Bocelli o el escritor brasileño Paulo Coelho).

En su intervención en el debate paralelo al WEF, Joan Roca lanzó algunos mensajes, como los siguientes:

* “Es todo un honor participar en este foro y contar la historia y el modelo de El Celler de Can Roca ante una audiencia de expertos tan relevantes”.

* “Espero que nuestra experiencia y la propia gira gastronómica pionera junto a BBVA inspire nuevas y atrevidas propuestas sobre cómo aplicar la creatividad globalmente y, además, cómo la gastronomía puede servir como puente entre distintas culturas y como vehículo de inclusión social”.

* “Nuestra gastronomía se basa, en todo momento, en la idea de ser saludable y en constante dialogo con los pequeños productores”.

* “Necesitamos la ciencia para conocer los efectos sobre la salud de las diferentes técnicas [gastronómicas]”.

* “La cocina es escuchada como una yema de un huevo. Lo cuantitativo al servicio de la calidad. Lo calculable al servicio de lo creativo”.

* “Joan pide responsabilidad a cada cocinero, pero también a banqueros y expertos financieros, sobre la consecuencia de sus acciones”.

организации и предприятия предприятия ярославля.